La banda argentina pasó por Valencia para repasar todo su catálogo y demostrar por qué son una fuente de inspiración para la escena indie latinoamericana.
Escrito por: Francisco Bernasconi // Fotos: Ayeray Tenaglia
Cada vez que voy al concierto de una agrupación argentina o latinoamericana en Valencia me pregunto lo mismo: “¿Qué público irá hoy?”. La duda en realidad es si el público español -y valenciano en particular- conoce formaciones emblemáticas y de nicho como este ensamble que cuenta con casi 20 años de trayectoria.
Y es que Mi Amigo Invencible es una influencia muy notoria en muchísimas bandas indie de toda Argentina como Usted Señalemelo y Bandalos Chinos, por nombrar algunas que hoy gozan de un estatus un poco más “mainstream”. Y no solo por su sonido contundente sino por la versatilidad que tienen para mezclar rock con experimentación, melodías pegadizas y transportarnos con un clima sonoro profundo.
La noche empezó con la apertura de 1915, banda de Buenos Aires que disfruta de un gran presente tras 10 años de trayectoria y cinco discos de estudio. Minutos antes de las 21 horas, el cuarteto desplegó un abanico de canciones rockeras con la distorsión y la actitud a tope.
Telonear a otra banda fuera de tu país no es tarea fácil y los chicos de 1915 cumplieron con creces, al interpretar su repertorio -que goza de muy buena producción- en una clave más garage, más sucia, más cruda.
Así pasaron canciones sólidas como “Haiku”, “Prisma” (uno de los momentos altos de la noche) y un cover muy festejado de “Cheques”, de Luis Alberto Spinetta y Los Socios del Desierto, que sirvieron para mover y movilizar a un público que empezó tímido y se fue soltando tema tras tema.
Promediando la media hora de show, la banda eligió ir directo al hueso con “Policía”, canción que les valió la popularidad y los colocó en escena, allá por 2018, y que fue la más festejada entre la audiencia.
Mientras iban terminando su set, resonó en mi cabeza la frase “Estoy fuera de lugar”, que minutos antes había pronunciado el frontman Cruz Hunkeler, y pensaba en que aquella afirmación no podía ser más falsa: es que 1915 había dado un gran inicio a la velada y demostró estar justo en el lugar donde debía estar.
Minutos pasados de las 21:30 ya teníamos al sexteto de Mi Amigo Invencible subiendo al escenario ante los aplausos de más de un centenar de fanáticos que vibraron con “Gato Negro Pasa” seguido de “La Danza de los Principiantes”, del disco homónimo de 2015 que fue un antes y después en su carrera.
Inmediatamente después dieron un salto a la época de “Dutsiland” (2019) con un combo que aún resuena en mis oídos varios días después. Es que la potencia con la que interpretaron “Fósil” y “Suavemente Entusiasmado” fue de las joyitas de la noche: Dos canciones melancólicas, profundas y con altas dosis de sensibilidad que se reconfiguraron con un sonido más rockero y un tempo más apretado, agitando los cuerpos presentes aquella noche en Sala Jerusalem.
En el medio también hubo lugar para una de las varias sorpresas musicales de la velada: un fragmento de “Mandolin” de Gustavo Pena (aka El Principe) durante la canción “Blip Blip – No Me Hables”. Así, la banda despedía el primer segmento del show, caracterizado por la retrospectiva y daba lugar a las nuevas composiciones tanto de “Isla de Oro” (2022) como de “Arco y Flecha” (2024), su último trabajo.
La canción elegida para dar el puntapié de esta nueva faceta fue “Colinas”, un track con tintes más pop y una sonoridad acústica que cobró nueva vida en su versión en directo. Y lo mismo sucedió con otras composiciones similares (“Caballos”, “Llamada Perdida”, “La Araña”, “Pantera”), que se revitalizaron con la potencia de las guitarras distorsionadas y una base rítmica sólida.
Justamente ahí se pudo apreciar el punto más fuerte de Mi Amigo Invencible: La solidez musical que tienen arriba del escenario gracias a tantos años de vida juntos. La dupla batería y percusión (Arturo Martín + Leonardo Gudiño), sumada al bajo preciso y bailable de la siempre sonriente Lucila Pivetta, montaban los cimientos fundamentales para que los riff de guitarra de Nicolás Voloschin y los sintes de Pablo Di Nardo tuvieran vuelo libre y que el canto y la guitarra de Mariano Di Cesare se lucieran sin dificultad.
Fue precisamente esa contundencia sonora la que, a mi parecer, elevó la potencia de las canciones de “Arco y Flecha”, un disco muy prolijo y con una producción más tirando a lo pop y a lo sutil. En directo, las composiciones tomaron otro carácter más feroz e invitaron más al movimiento y al éxtasis del público, que vibró en cada momento con una entrega fiel a la trayectoria del grupo.
Ya había pasado la mitad del show cuando Mariano anunció en tono jocoso que se venía un “tema nuevo”, que era ni más ni menos que “Máquina del Tiempo”, el lanzamiento más escuchado de su carrera, perteneciente a aquel disco bisagra de 2015. Sin dudas, ese fue uno de los momentos más festejados por la audiencia, que se animó a hacer un pogo que se repetiría al final del show.
Cada canción que pasaba me hacía afianzar aún más la visión de Mi Amigo Invencible como una de las bandas de culto de la escena indie argentina y que, sin dudas, fue inspiración para muchas agrupaciones que hoy suenan en primera plana. Hay algo en la liviandad y aparente simpleza de las composiciones y la profundidad/vulnerabilidad de las letras que maridan a la perfección con un directo potente y arriesgado.
Y así, entre tema y tema, pudimos disfrutar de interacciones con el público, bailecito a lo Ian Curtis por parte del frontman y homenajes breves pero efectivos al rock nacional -como un riff de Patricio Rey y Los Redonditos de Ricota y la versión a piano y voz de “Flaca” de Andrés Calamaro-. La noche se iba terminando lentamente para los amigos invencibles, que se mostraban agradecidos y muy felices por la presente gira que los trajo por segunda vez a Valencia. Pero aún quedaba una última bala en la recámara.
El concierto terminó con “Acto de Fe”, una canción que es imposible no salir coreando gracias a su estribillo viral y que contó con la presencia de Di Cesare saltando abajo del escenario directo al calor de un pogo alegre y exaltado, a cargo de un público que agradeció la visita y el ritual de buena música entre amigxs.
Setlist
¡Charlemos!
Escribenos a info@rvltmusic.com o por Whatsapp
SOMOS RVLT | Aviso Legal